Castillo de Riba de Santiuste (Guadalajara)

2-18 C. Real Riba de Santiuste

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PRINCIPALES ATRACTIVOS
Un clásico entre los castillos montanos: encaramado en lo alto de un cerro innacesible, y en un excelente estado, por su relativamente reciente restauración. Su fortaleza es notable: el asedio debía llevarse a cabo cercando el cerro, y no la propia fortaleza, debido a la gran pendiente de las laderas. Por su características y disposición, debió ser erigido entre los siglos XII y XIII.

HISTORIA Y DESCRIPCIÓN
Fortaleza estrecha, adaptada al cerro en que se asienta, tiene noventa metros de largo por catorce de ancho, siguiendo la línea norte-sur. El acceso está defendido por dos torreones, y es interesante fijarse en el estrecho camino que llega hasta la puerta, el cual dificultaría aún más el paso de los atacantes. El primer espacio es un patio de armas de reducidas dimensiones, a través del cual se pasa entre un complejo de cuatro torres y diversas estancias, que desembocan en un nuevo patio, posiblemente destinado a las cuadras, y rematado en una torre pentagonal que defiende el extremo norte. En el interior del castillo encontramos dependencias diversas, chimeneas, y diversos elementos procedentes de la última restauración, como las almenas que lo coronan.

La primera noticia del castillo se tiene en tiempos del rey Alfonso VI, en el s. XII, cuando dona al obispo de Sigüenza D. Bernardo de Agén el castillo de Santiuste y la villa de la Rippa en sus inmediaciones. En el siglo XV fue tomado al asalto por las fuerzas navarras, usándolo como base de operaciones para saquear Sigüenza y su tierra. Su obispo Luján encargó al deán López de Madrid que lo recuperara, cosa que consiguió tras un asedio de cinco meses. En el s. XIX las tropas francesas lo volarían durante la Guerra de la Independencia para que no sirviese de refugio a los guerrilleros.

ACCESO AL CASTILLO
Acceso cerrado.

Se tiene que subir andando desde el pueblo, es una larga subida y arriba te encuentras con la puerta cerrada con una cadena.

 



Lo mejor las vistas

 



CURIOSIDADES
Al deán López de Madrid, su conquistador, se le subió la victoria a la cabeza, y acabaría autonombrándose obispo, manteniéndose como señor de Sigüenza, excomulgado y todo. Sólo la toma al asalto del castillo de Sigüenza pudo reducirle.